La verdadera causa del pie transverso que nadie te ha explicado
El error más grande con el pie transverso es pensar que es un problema de calzado o de pisar mal.
La verdadera causa está en un arco que casi nadie te ha mencionado.
Debajo de la bola del pie, atravesando los metatarsianos, existe un arco en forma de cúpula —el arco transverso— sostenido por una red de pequeños músculos intrínsecos. Ese arco es el que mantiene los metatarsianos del centro (2°, 3° y 4°) ligeramente elevados, para que no aguanten todo el peso al pisar.
Con los años, al pasar mucho tiempo de pie, con zapatos poco amortiguados o simplemente por la edad, esos músculos se debilitan y se atrofian. Y cuando el soporte muscular falla, el arco se aplana como un puente al que le quitan las columnas.
Los metatarsianos del centro caen y de golpe empiezan a golpear el suelo directamente con cada paso.
Ese es exactamente el dolor de piedra bajo la planta, el ardor y los callos que te salen justo en la bola del pie.
Y hay algo peor: entre esos metatarsianos caídos pasan los nervios interdigitales, que empiezan a quedar comprimidos y provocan hormigueo, electricidad entre los dedos y adormecimiento (en los casos más avanzados, lo que los médicos llaman neuroma de Morton).
Por eso las plantillas de descarga, las almohadillas metatarsales o los analgésicos no resuelven el problema de fondo. No reactivan los músculos que deberían sostener el arco, solo amortiguan la caída.
Pero tranquilo...
¡TENEMOS LA SOLUCIÓN!